Luz en un mundo de tinieblas
Nuestra misión es glorificar a Dios llevando a otros a disfrutar de su comunión, plantando y desarrollando iglesias en las áreas menos alcanzadas del mundo.
Somos Avant, una agencia misionera cuyo objetivo y pasión es alcanzar a los no alcanzados a nivel global. Actualmente somos más de 500 obreros transculturales sirviendo en 50 países en 5 continentes. ¡Pero esto no es suficiente! Aún queda mucho por hacer para cumplir la Gran Comisión.
Aún queda mucho
por hacer en la Gran Comisión.
Desde 1890, Avant Ministries ha estado plantando iglesias entre los pueblos no alcanzados del mundo. Creemos que la iglesia es el instrumento de Dios para proclamar el evangelio, discipular a los creyentes y transformar las comunidades.
Desarrollamos una variedad de ministerios para ayudar a plantar iglesias allá donde no las hay, y luego continuamos apoyando a esas iglesias para que se reproduzcan a nivel local e internacional.

Ir a los menos alcanzados
Enviamos equipos a vivir y servir en lugares donde no se conoce a Jesucristo, llevando el evangelio a aquellos que aún no han tenido oportunidad de escucharlo.
Mientras nos centramos en estas prioridades, los equipos de Avant son testigos de cómo las personas ponen su confianza en Jesús. ¡Pedimos que El Señor use a nuestros obreros de tal manera que comunidades enteras de hombres y mujeres, ancianos y niños sean transformados por el Evangelio de Jesucristo, y de sus bocas y corazones brote alabanza a Dios.

Lisboa (PT)
Madrid
Toledo
Guadalajara
Burgos
Barcelona
Santander
Sevilla
Jerez de la Frontera
Antequera
Úbeda
Málaga
Equipo de obreros
Declaración de fe
Justificación por la fe en Jesucristo (Efesios 2:8-9)
Creemos en la justificación del pecador, únicamente por la fe, sobre la base de los méritos y el sufrimiento vicario, la muerte y la resurrección corporal de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.
Obra del Espíritu Santo en la regeneración y santificación (Juan 16:8)
Creemos en la necesidad de la obra del Espíritu Santo en la convicción de pecado, la regeneración y la santificación, así como en el ministerio y la adoración.
Creemos que la verdadera Iglesia está compuesta únicamente de aquellas personas que, mediante la fe salvadora en Jesucristo, han sido regeneradas por el Espíritu Santo y están unidas en el cuerpo de Cristo del cual Él es Cabeza.
Creemos en la resurrección del cuerpo; el juicio del mundo por nuestro Señor Jesucristo; la bienaventuranza eterna de los creyentes en Cristo; y el castigo eterno y consciente de los incrédulos.
Creemos en el inminente regreso personal y visible de nuestro Señor Jesucristo en gloria.
Creemos que Cristo mandó a la Iglesia ir por todo el mundo y hacer discípulos de todos los pueblos, bautizando y enseñando a los que creen.
Creemos en un Dios, que existe eternamente como tres personas iguales: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Creemos en la deidad absoluta de nuestro Señor Jesucristo; Su nacimiento virginal; Su humanidad real y perfecta; la autoridad de Su enseñanza y la infalibilidad de todas Sus declaraciones; Su obra de expiación por el pecado de la raza humana mediante Su sufrimiento y muerte vicarios; Su resurrección corporal y su ascensión al cielo; Su actual intercesión sumo sacerdotal por su pueblo; y Su señorío sobre Su Iglesia como su Cabeza suprema.